Fabricamos fichas indicadoras y componentes de madera maciza con grabado láser, pensados para talleres, estudios y espacios donde cada detalle importa.
Ebanisterías, carpinteros de autor, diseñadores de interiores y profesionales que necesitan identificar herramientas, materiales o estaciones de trabajo con piezas duraderas y estéticamente cuidadas.
Cada ficha se corta, lija y graba en roble, fresno o cedro secados al horno. Aplicamos cera de abeja orgánica como acabado protector, sin barnices sintéticos ni lacas industriales.
Comunicamos con claridad técnica, sin exageraciones. Preferimos explicar el proceso, los materiales y las decisiones de diseño antes que prometer resultados abstractos.
Madera seleccionada, corte artesanal, grabado láser de alta definición y acabado con ceras naturales.
Cada pieza que fabricamos lleva la experiencia de años dedicados a la madera.
Maestro Ebanista
Más de 18 años seleccionando y transformando roble, fresno y cedro. Supervisa personalmente el secado al horno y el corte de cada lote de fichas.
Especialista en Grabado Láser
Define los parámetros de potencia y velocidad para cada especie. Ha calibrado más de 2000 piezas con una precisión de 0.1 mm.
Acabados y Control de Calidad
Aplica los acabados con cera de abeja orgánica y aceite de tung. Revisa cada ficha al tacto y verifica la resistencia del grabado antes del empaque.
Hecho en taller
Producimos lotes de 50 a 500 fichas por pedido. Cada pieza pasa por lijado progresivo hasta grano 400, grabado láser y sellado manual. Sin barnices sintéticos ni acabados industriales.
Desde el primer banco de carpintería hasta la producción de fichas de precisión, cada etapa ha sido un aprendizaje sobre la madera y el oficio.
Instalamos el primer banco de trabajo en un garaje de 20 m². La primera máquina fue una sierra de cinta de segunda mano. Durante los primeros seis meses fabricamos tableros de fresno para encargos locales de ebanistería.
Adquirimos una grabadora láser CO2 de 60 W. Ese año desarrollamos la primera serie de fichas de roble para señalización de taller. El pedido inicial fue de 120 unidades para un aserradero local.
Tras dos años de pruebas con acabados naturales, estandarizamos el pulido con cera de abeja orgánica para todas las piezas de cedro y fresno. El cambio eliminó los disolventes sintéticos del taller.
Hoy trabajamos con tres especies de madera secadas al horno y entregamos pedidos personalizados a talleres, estudios de diseño y coleccionistas de herramientas manuales.